Escritura creativa

El tono y lo barroco

white paper
Un poco de texto (fuente)

En mi curso en línea de Doméstika, una alumna me pidió ayuda para su trabajo de escritura creativa. No puedo revelar su identidad, ni sus preguntas específicas, pero reproduzco a continuación una parte de lo que le respondí. Lo hago porque en muchas ocasiones he encontrado personas con dificultades parecidas a las suyas: se les dice que un texto tiene problemas de «tono», o que es demasiado «barroco», y ambas palabras se usan de maneras inexactas o difíciles de comprender hasta para quien las dice. A lo mejor esto que escribí para ella le sirve a alguien.


  1. Tal texto tiene problemas de tono. Por «tono» se pueden entender varias cosas. En general, la palabra se utiliza para referirse a cierta emoción que un texto puede proyectar por las palabras que elige quien lo escribe, el modo en que se forman sus frases y otros elementos. Esto es fácil de comprender si lo comparamos con el habla: nos podemos expresar de manera alegre, triste, sarcástica, etcétera, variando algunos aspectos de lo que decimos, y podemos hacerlo de manera intuitiva, igual que reconocemos cuando lo hacen otros. Si te falta «tono», tal vez quiere decir que quien te lee no logra percibir una emoción determinada en tu texto. Si tu intención es comunicar una emoción de manera inequívoca, podría servirte pensar en cómo dirías en voz alta lo que quiere comunicar tu texto: dilo en voz alta, incluso, para que veas si difiere mucho de lo que tienes escrito. Luego ve si puedes modificarlo. También puedes buscar narraciones que utilicen el tono que tú quieres dar a tu texto para usarlas de ejemplo.
  2. Tal texto es demasiado barroco. Usamos el término «barroco» para decir «rebuscado» o «excesivamente complicado» desde hace siglos, por razones históricas que no vienen al caso. En la literatura en castellano de los últimos sesenta años, lo «barroco» se ha identificado con el subgénero del realismo mágico porque sus autores (y otros de la misma época y región) utilizaban con frecuencia frases rebuscadas, muy extensas, con un vocabulario amplio y complejo, o todo a la vez. No hay nada malo en esto, pero lo cierto es que no todos los proyectos de escritura narrativa tienen que ser así, es decir, habrá textos que se beneficien de usar un vocabulario más llano, así como frases más breves y de estructuras más sencillas. Si te sientes cómoda con lo que estás escribiendo en lo que concierne a estos aspectos, no hay necesidad de que trates de cambiarlos, a menos que tú misma desees intentar un enfoque diferente o que la complejidad de la escritura se convierta en una debilidad del texto. Esto podría suceder, por ejemplo, si quisieras representar de manera exacta el habla cotidiana, porque en general no nos expresamos de una manera muy barroca. (Y si alguien lo hace, es porque se trata de una característica suya como personaje, lo cual es válido, pero debe considerarse y justificarse en relación con el resto de sus características.)

Para acabar, y aunque no viene al caso, les regalo esta música.

Publicado por Alberto Chimal

Escritor mexicano | Mexican writer

4 pensamientos sobre “El tono y lo barroco”

  1. Yrma Nieves dice:

    Profesor Alberto Chimal, le agradezco su aporte que me ayudarán con mis dudas, espero seguir en el aprendizaje , y crear mejores relatos.
    Gracias.

  2. Ulises Rodriguez Ortíz dice:

    Gracias, querido profesor.

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