Anotaciones

El Escuadrón Suicida se va de Afganistán

"No importa que hayamos causado un desastre. Acabamos la misión y ya nos vamos."

(Hay spoilers.)


Ver la película El Escuadrón Suicida de James Gunn no es lo mismo después de lo ocurrido en Afganistán el 15 de agosto de 2021. La película es una fantasía que se desarrolla principalmente en una nación inventada –una presunta isla latinoamericana, cuyo dictador es asesinado por otro dictador, a cuya muerte sube al poder un tercer dictador, interpretado por el actor mexicano Joaquín Cosío–, pero ocurre que la realidad, a veces, converge con la ficción. Una y otra se encuentran cuando algún suceso de actualidad resulta parecerse, de manera imprevista, a alguna ficción conocida. A veces, incluso, una puede iluminar a la otra.

El domingo 15, tropas de soldados talibanes entraron en Kabul, la capital afgana, aprovechando la falta de oposición del ejército local y consumando así su toma del poder en todo el país. Poco antes, tras 20 años de intervención militares, los Estados Unidos habían anunciado que respetarían un acuerdo hecho a fines de 2020 por Donald Trump con los talibanes (aunque sin la participación del gobierno apoyado por los propios Estados Unidos) y se retirarían de Afganistán. En muy resumidas cuentas: tras 20 años de intromisión y desestabilización, un gran poder imperial se marcha de un país atrasado sin preocuparse por la crisis que comienza por su culpa, y que se agrega a muchos otros daños anteriores.

En El Escuadrón Suicida, el grupo de mercenarios estadounidenses recibe la orden de largarse de la nación isleña –en la que su gobierno ha intervenido durante décadas, apoyando gobiernos títere y realizando «en lo oscurito» numerosas atrocidades– en cuanto ha soltado (por idiota, la verdad) a un kaiju extraterrestre que empieza a destruir y matar indiscriminadamente. De nuevo: tras años de intromisión y desestabilización, un gran poder imperial (de hecho, el mismo poder imperial) se marcha de un país atrasado sin preocuparse por etcétera, etcétera.

La película de Gunn es una farsa cínica: la brutalidad asesina de una estrella de mar gigantesca es muy fácil de representar de forma ridícula, lo cual no se puede decir de la brutalidad asesina de un régimen extremista que amenaza con oprimir a su población –y en especial a las mujeres– sin que el resto del mundo se oponga ni se entere siquiera. Y al final de El Escuadrón Suicida, para salvar la mala conciencia de los espectadores estadounidenses (ya se sabe que los sentimientos de los espectadores de los grandes mercados son los únicos que importan), unos pocos entre los mercenarios se alían con unos cuantos de sus líderes para salvar a los tercermundistas y destruir al kaiju después de todo.

Lo que esta convergencia ilumina es lo trivial que se vuelven la violencia y las intervenciones militares cuando se observan desde lejos, sea con indiferencia o con una fe (infundada) en la propia virtud. Nadie va a salvar a los afganos que temen por su vida o sus libertades, y (supongo) ellos no querrían que el Escuadrón Suicida lo intentara. Ya conocen su versión de la vida real, y algunos incluso la ayudaron sinceramente, pensando que esa ayuda sería recompensada.


En otras noticias, en Las Historias agregué hace unos días «Zulu»: un cuento de Naief Yehya, el gran crítico cultural y narrador mexicano, acerca de un país sometido a un régimen extremista. Es mucho menos alegre que El Escuadrón Suicida.

Publicado por Alberto Chimal

Escritor mexicano | Mexican writer

4 pensamientos sobre “El Escuadrón Suicida se va de Afganistán”

  1. Alex Cardozo dice:

    Excelente texto. Saludo desde Colombia.

  2. Jenny Castro dice:

    Es lamentable como las grandes potencias mueven a su antojo sus hilos en otros países según su conveniencia y sea la población civil la que siempre se lleve la peor parte, se debilito el país, se debilitaron sus fuerzas gubernamentales y militares y ahora vemos sólo el caos de una población que sólo quiere huir de una realidad terrible de violencia generada desde la ignorancia y con el poder de las armas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.