El libro de tu vida

Este cuento es un fragmento de la novela Jerusalem (2016) de Alan Moore. En Las Historias hay una reseña que escribí de ella, y a la que hubiera podido agregar mucho más: es un libro que, me parece, fue considerado la excentricidad de una figura de la cultura pop, pero sus aspiraciones son las que el crítico Harold Bloom, recientemente fallecido, exigía de los autores y obras que buscaban ser juzgados «importantes». Su diálogo es con la novela inglesa, nada menos. (Y en este cuento, con quien lo esté leyendo.)

De traducciones

Junto con Raquel, estoy traduciendo cuentos de Edgar Allan Poe para una (muy próxima) edición. Pensando en ellos pienso en la traducción. (Tal vez algo de esta nota aparezca en el prólogo de aquel libro. Este es uno de los cuentos.)

¿Qué sentido tiene traducir a un autor ya traducido, y cuyas obras circulan ampliamente? ¿No bastaría con reeditar la traducción más celebrada (que en este caso sería la de Julio Cortázar)?

No. Así como toda obra en su lengua original se va alejando de los lectores vivos de esa lengua, así también las traducciones se alejan de aquellos a quien pueden servir. Por eso necesitan renovarse: ser más, ser otras, intentar otros acercamientos tanto con la lengua de su fuente como con la de su lugar y su tiempo.

Las traducciones no reemplazan a las obras: las acompañan en su camino a nuevos lectores, y lo hacen durante sólo una parte de su trayecto por sólo una parte del mundo.

Una nueva traducción puede no pretender ser “mejor” que las precedentes, no intentar volverlas «obsoletas», sino plantearse desde otro objetivo: contribuir a la marcha de la obra, desempolvar algunas de sus resonancias, dar a otras un giro distinto; hablarle a quienes la leerán en su propio tiempo.

Esto tendrá que bastar para seguir.

Cosas peores

La escritora colombiana Margarita García Robayo es parte de la nueva hornada de escritoras latinoamericanas que se han colocado en la delantera de la literatura actual en esta zona del mundo. Este es un cuento que se enlaza con los de muchas de sus precursoras en su mirada de los indefensos y los vulnerables.

Ciencia ficción latinoamericana

Por invitación de Hugo Alfredo Hinojosa y Libia Brenda, escribí un artículo sobre ciencia ficción contemporánea para el suplemento Confabulario del domingo pasado. Su título en la edición impresa fue «Nuevas aventuras en español», porque al escribirlo pensaba, primero, en que mucho tiempo se ha despreciado a la imaginación especulativa, y sin embargo ésta ha seguido avanzando y evolucionando. Para la edición digital se le dio el título que se lee arriba, algo más épico: al menos puedo decir que menciono varias obras y autores cruciales, y que no le faltó el comentario de troleo, ignorante y claramente tramposo (quería engancharme a discutir sobre política mexicana). Algo debo haber hecho bien.

El poder de las palabras

Un cuento de Edgar Allan Poe en Las Historias. Entre otros detalles interesantes, hace referencia a una destrucción apocalíptica que podría parecer semejante a las de la cultura popular del siglo XXI, pero que de hecho se relaciona con las «profecías» de sectas cristianas milenaristas del siglo XIX, influyentes en los medios de la época de Poe. La traducción la hice yo mismo.